miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cuando llorás, no sólo llorás el dolor, también el odio, el resentimiento, la frustración. Te vaciás de todo eso. Cuando llorás, regás. Y tal vez, algo florezca... Y una vez que lo hayas llorado todo, toda la tristeza, la soledad y una vez que hayas llorado mucho, reí. Reí con esperanza. Llorá por lo que esperás pero reí sabiendo lo que vendrá.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario