viernes, 20 de mayo de 2011

Esperaba con la carita empapada a que llegaras con rosas, 
con mil rosas  para mí, porque ya sabes que me encantan 
esas cosas que no importa  si es muy tonto, soy así. y aún 
me parece mentira que se escape mi vida imaginando que 
vuelves a pasarte por aquí, donde los viernes cada tarde, 
como  siempre, la esperanza dice "quieta, hoy quizás sí..."

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